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Amores de carretera y vodka.

Esa canción que suena mientras te observo desde la ventana mientras calada a calada consumo mi cigarro. Desnudo y algo sudoroso aún tumbado sobre la cama sonríes -aunque odias verme fumar- para sacar de mí una sonrisa pícara a la par que sincera.


Esa manera, tan tuya, de hacer que me muerda el labio mientras imagino como sería recorrer tu cuerpo -de nuevo-. La ropa tirada por el sucio suelo de esa habitación de hotel de carretera. No hay nadie fuera, pero prefieres conservar mi cuerpo como si de un trofeo se tratase, a salvo de miradas indiscretas, el amor de carretera es lo que tiene.

Saco la cabeza por la ventana para expulsar el humo de esa última calada, sé que odias que fume pero la ocasión lo merece. Me recoges el pelo para poder recorrer con tu boca mi cuello y mi espalda, sabes que me encanta. Quizás el rock no sea nuestra música favorita, pero el momento es el que elige lo que suena, está al mando de todo.

El viejo reloj que hay a la derecha de la puerta del cuarto de baño m…
Entradas recientes

Sola en mi soledad.

Podría estar más sola sin mi soledad, tan habituada estoy a mi destino, tal vez la otra paz, podría interrumpir la oscuridad y llenar el pequeño cuarto, demasiado exiguo en su medida para contener el sacramento de él, no estoy habituada a la esperanza, podría entrometerse en su dulce ostentación, violar el lugar ordenado para el sufrimiento, sería más fácil fallecer con la tierra a la vista, que conquistar mi azul península, perecer de deleite.
-Emily Dickinson

el Katrina que nacía en mi interior

Sólo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores”. - Benjamin Franklin.

El ser humano, dentro de la inmensidad del universo, es esa pequeña y diminuta mota de polvo que no puedes ver pero sabes que está ahí. Y aún siendo tan pequeño tiene una gran capacidad, que supera con creces sus dimensiones físicas y corporales, para cometer errores. 
Hay quienes dicen que estamos hechos de músculos, huesos, sangre, agua, piel, sentimientos, pensamientos, energía, razón y corazón... pero realmente estamos hechos de errores. Hay personas que son error desde que son concebidas, otras se convierten en error en el mismo instante en que asoman la cabeza a este mundo, puede que algunos tarden unos cuentos minutos pero en definitiva, todos estamos hechos de errores. 
Pero qué ocurre cuando nos encontramos ante una lucha constante entre un mundo duro y cruel que se enfrenta a una chica complicada, dura consigo misma que comete muchos errores. Ocasionalmente, le gusta tro…

pánico

"El cielo me intimidaba y advertía la tormenta próxima. El corazón me latía muy deprisa y amenaza con salirse por mi boca para montar su propia revolución..."
"Tengo miedo. Intento no establecer contacto visual con nadie porque me siento insegura, pero de reojo observo todo lo que me rodea porque tengo miedo. Intento tener controlado todo mi alrededor, no me siento segura.
Yo no me he vestido para provocar a nadie. Llevo puesto un vestido granate por encima de las rodillas, unos calcetines que suben hasta las mismas rodillas y unas botas negras con la intención de proteger mis pies del agua que forman los charcos de la lluvia; además, voy muy bien abrigada con un chaquetón que me llega más abajo de la cintura, no quiero provocar a nadie. Pero ellos se han provocado solos, nadie los ha tenido que ayudar. Ellos pitan con sus coches cuando pasan por mi lado o aminoran la velocidad, supongo que con la que intención de poder observarme mejor, yo voy sola y tengo miedo. 
Me s…

La luz de su sonrisa

Ella baila sola, intenta reconstruir el mundo que a su alrededor se desmorona. Ella sigue bailando. Pieza a pieza, ladrillo a ladrillo, sueño a sueño, todo cae pero ella abre sus brazos para recoger, para que no se rompa nada. No puede con todo. Ella sigue bailando. 
'Tienes la cabeza llena de pájaros, estúpida niña inocente, el mundo te va a zampar de un solo bocado' - le solían repetir mientras ella continuaba dando vueltas sobre sí misma. Ella baila sola. 
Recoge los trozos de sueños que alguien ha tirado, los desdobla, los abre bien para que puedan volar, no hay nada más bonito que ver que tu sueños vuelan para hacerse realidad. Ella sueña mientras baila. 
Sueña con salvar el mundo. Sueña con hacer de la vida de los demás una experiencia bonita. cuando estos han decidido abandonar. Recoge lágrimas mientras balancea sus piernecitas al son de la música que ella misma tararea; esas lágrimas de frustración y desánimo, desgana, falta de fuerzas para seguir luchando. 
De vez en…

SOY

Si pienso solo en mí soy egoísta y si pienso en los demás soy tonta.  Si me enamoro soy una pobre crédula pero si no me enamoro una fría de mierda estirada. Si siempre digo la verdad soy borde, de lo contrario una hipócrita y falsa. Si digo que sí soy puta pero si digo que soy una una frígida anticuada. Si solo estoy con una persona soy una sosa y conservadora, pero si salgo con varios una perra caliente. No tengo personalidad si soy dependiente pero soy muy lanzada y alocada por intentar ser la más independiente.  Soy una cachonda porque miro hombre, pero una lesbiana si no los miro.  Si hablo de sexo soy una insaciable y si no, una mal follada. Llámame insaciable. Si soy seria, una amargada y si sonrío una fresca cualquiera. Por favor, considerame una fresca cualquiera. 

Soy tonta porque me preocupan más lo demás que yo misma, una fresca cualquier porque me paso todo el día sonriendo. Me gusta hablar de sexo y practicarlo muchas veces, todo lo que pueda. Soy gordita, insegura, tími…

Lo que Madrid me enseñó.

Odié la ciudad y sus prisas. Odié la ciudad y su cerveza (¿cómo puedes beber eso?). Odié el frío y la ciudad. Odié la ciudad y sus robos. Odié la ciudad y lo grande que esta era. Odié la ciudad y ella me hizo crecer, sobreviviendo. 
Hoy, echo la vista atrás y solo me queda sonreír por todo lo que he vivido. 
¿Siendo sincera? Ha sido un año perrísimo. He tenido días en los que abandonar era mi primera y única opción. He tenido días en los que el miedo me dejaba paralizada entre las cuatro paredes que forman mi habitación. He tenido tanto días de lágrimas que ya he olvidado los motivos por los que lloraba. 
Me quedo con todo el sufrimiento, los días malos y las lágrimas. Me quedo con todos los días en los que he deseado estar en casa, con los míos, cerca y no tan lejos. Me quedo con los días en cama, con fiebre, jaqueca o dolor de ovarios, esos días en los que no había nadie cerca que viniese a darme una pastilla (o un abrazo). Me quedo con su inseguridad, sus tres intentos de robos y …