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Dejame que te diga algo.

Hola, no me voy a presentar porque seguramente ya me conocereis, pero si no me conoceis tampoco pasa nada. 
No he vivido mucho, soy muy joven aún, para saber afrontar todos y cada uno de los retos que la vida me proponga. Pero si he superado algunos de ellos, y lo único que yo quería decirte es que seas TÚ la dueña de tu vida, que nadie te diga lo que tienes que hacer.
No dependas de nadie, porque cuando esa persona se canse de tí de dejará y entonces, no sabrás como actuar. No esperes nada de nadie, quizás suene raro, pero así te sorprenderá todo lo que los demás te hagan, ya sea bueno o malo.
No dejes de hacer lo que quieres por temor a lo que piensen los demás, que más dá lo que ellos piensen, a la unica que le debe de importar es a tí.
En cuanto al sufrimiento, dejaló a un lado. Eso no significa que seas pasota, y te de igual todo, sino que tienes que saber darle la importancia que merece.
Encuentra ese motivo por lo que seguir adelante siempre, y confía en tí misma, porque si no lo haces tú, nadie lo hará por tí.


Recuerda.
Tú eres lo que de verdad importa.
Sé la dueña de tu vida y haz con ella lo que quieras.

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Y por eso esta letra te canto...

"Hoy me la crucé, con su agobio y sus prisas, que ya de temprano esa es su premisa.
Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
Y aunque el mundo te pide que seas superwoman, a veces caes a la lona.
Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 
Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 


Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.


Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

El amor como justificación.

Otro falso mérito es el del amor. Quien ama se siente a menudo eufórico y "mejor" por ello. Y también ve justificadas sus acciones.
Es verdad que hasta las leyes lo consideran como atenuante o eximente de muchos hechos punibles que hayan sido cometidos en un arrebato, llevando el sujeto por la inmensidad de su amor. Pero lo cierto es que el enamorado no depende de momentos ni acceso, sino que se halla instalado en un sentimiento que más bien se caracteriza por su persistencia y hasta obsesión. "Es que estaba enamorada" es otra de esas frases tan escuchadas que parece explicarlo todo, cualquier comportamiento. Conozco bastante a las mujeres que al cometer una infidelidad conyugal necesitan convencerse o creer de inmediato que se han enamorado del amante, como si eso la dignificara o la salvara.  Y así, se viene a ver el amor como una especie de catástrofe natural contra la que nada se puede, algo que "sobreviene" y ante lo que entregarnos y someternos a sus di…