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Ella no podía hablar porque la bruja del mar, tras engañarla, le habia echado una maldición. A cambio de pasar unas pocas horas junto a su principe, su amor verdadero, ella debía renunciar a su maravillosa voz. Este hechizo, hizo que Ariel no pudiese decir a Eric que lo amaba.

Y tú, ¿qué hechizo tienes? Quizás es uno como el de la Bestia, o como el de la Cenicienta (?)
Veo que no, que tu hechizo se llama Distancia, o como vulgarmente lo llama la gente.. Puta distancia. Tú tienes suficiente voz como para gritarle a todo el mundo lo que sientes, tu belleza interior y exterior es perfecta, y nadie te ha dicho que a partir de las 12 volveras a ser una sirvienta con harapos.  Lo que esa maldición te hace es que sientas miedo... Miedo a que cuando grites nadie te oiga o de repente, todos se hagan los sordos, miedo a que ese que tu dices que será tu principe esté buscando a otro tipo de princesas, miedo a que todos te miren y tu seas el sapito feo que nadie quiere, pero sobretodo... ese hechizo hace que tengas miedo a lo DESCONOCIDO.

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Y por eso esta letra te canto...

"Hoy me la crucé, con su agobio y sus prisas, que ya de temprano esa es su premisa.
Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
Y aunque el mundo te pide que seas superwoman, a veces caes a la lona.
Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 
Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 


Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.


Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

el Katrina que nacía en mi interior

Sólo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores”. - Benjamin Franklin.

El ser humano, dentro de la inmensidad del universo, es esa pequeña y diminuta mota de polvo que no puedes ver pero sabes que está ahí. Y aún siendo tan pequeño tiene una gran capacidad, que supera con creces sus dimensiones físicas y corporales, para cometer errores. 
Hay quienes dicen que estamos hechos de músculos, huesos, sangre, agua, piel, sentimientos, pensamientos, energía, razón y corazón... pero realmente estamos hechos de errores. Hay personas que son error desde que son concebidas, otras se convierten en error en el mismo instante en que asoman la cabeza a este mundo, puede que algunos tarden unos cuentos minutos pero en definitiva, todos estamos hechos de errores. 
Pero qué ocurre cuando nos encontramos ante una lucha constante entre un mundo duro y cruel que se enfrenta a una chica complicada, dura consigo misma que comete muchos errores. Ocasionalmente, le gusta tro…