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Noches en las que pensarte


Y aquí me encuentro sentada en uno de los laterales de mi casa de campo, en pijama, con la música puesta y la mente perdida en una reunión de recuerdos. Esta noche quizás no sea la noche perfecta para sentarse aquí porque hace algo de frio, pero mi cuerpo y mi mente me piden que me siente aquí y que pierda mi mirada en el oscuro cielo. Si miro hacia arriba puedo ver una redonda y perfecta luna llena (supongo que será luna llena, la verdad es que no entiendo de lunas) lo primero que puedo pensar al mirar hacia arriba es que si será verdad eso de los hombres lobos, pero de repente entra en escena mi racionalidad y vienen a mi mente miles de recuerdos relacionados con la luna.

Esa frase que recuerdo cada vez que miro la luna es: “Estamos unidos por la misma luna. Aunque estamos separados por muchos kilómetros, tengo que la tranquilidad de que al mirar al cielo, estamos viendo la misma luna” La primera frase me suena un poco a película romántica, pero la verdad es que me vino a la cabeza una noche de estas perfectas en las que tu corazón late rápidamente y tu mente solo piensa en esa persona. Sí, la última vez que me senté a contemplar la luna la miraba con los ojos de una adolescente enamorada (o al menos ilusionada). Desde aquella última vez hace cosa de un mes, desde ese día no he me atrevido a sentarme tranquilamente y mirarla. Desde ese día hasta ahora las cosas han cambiado mucho, pero lo bueno es que por fin me he atrevido a sentarme y contemplar dicha maravilla de la naturaleza.

Cuando miro a la luna evito pensar en esa frase que tanto me gusta, porque eso conlleva a tener que torturarme con recuerdos que me gustaría revivir. La vida sigue y con ella las fases lunares. 


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Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 

Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 

Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.

Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

Y por eso esta letra te canto...

"Hoy me la crucé, con su agobio y sus prisas, que ya de temprano esa es su premisa.
Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
Y aunque el mundo te pide que seas superwoman, a veces caes a la lona.
Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


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