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#ImaginaDani

Estoy nerviosa. Solo quedan unos días. Nerviosa. Tengo ganas. Quiero llorar. Voy a morir. Que nervios. Maldita sea que lento pasa el tiempo. Pero que ganas. Nervios.
No paras de repetir eso, estás muy nerviosa porque conseguiste convencer a tus padre y te han dejado ir al concierto del 2 de Diciembre, el fin de gira. Tienes muchísimas ganas.

Llega el día, tu te preparas, llevas tu camiseta, tu pancarta, te has puesto bastante guapa y... quieres llegar la primera. ¿Se acordarán de mi? Has estado ya en más de un concierto de ellos y has podido hablar con ellos, además te han mencionado alguna que otra vez. ¡Bah, no creo que se acuerden de mí. Con la cantidad de fans que tienen... que locura! Vas dispuesta a darlo todo, dejarte la voz y lo que haga falta, tienes ganas de volver a ver Dani, eres blue.
Consigues ponerte en primera fila, aunque te cuesta mucho trabajo. La ventaja de ir sola es que puedes moverte por donde quieras sin tener que esperar a nadie. Entre gritos y gritos, salen los chicos y comienza el concierto. Estas bastante apretada porque todas las chicas estan empujando para poder estar cerca de ellos. Tú gritas y gritas,  la mala suerte es que delante tuya está Carlos y Dani está en la otra esquina, pero no pasa nada, lo sigues dando todo. 
De repente hacen un cambio de posiciones para cantar LNOE y Dani se pone delante tuya. Tu aprovechas para gritarle DANI TE QUIERO. Él te escucha (aunque parecia imposible), te sonríe y tú le haces un corazón.  De repente ves que Dani hace gestos a Blas y comienzas a reirte, se baja del escenario y se acerca a tí. Te coge del brazo y te hace señales para que saltes y vayas con él. Algo confusa y emocionada le haces caso, saltas y vas con él. Te sube al escenario y te coloca entre él y David y siguen cantando. Tú no das crédito a lo que te está pasando.
Te pasas todo el concierto con ellos en el escenario. Cantas, cantas y cantas todas las canciones, bailas e incluso te dejan el microfono para que cantes DGUMG con Carlos. 
Al terminar el concierto le das las gracias y te dispones a irte cuando Dani te dice: Espera, espera no te vayas. Los demás empiezan a reirse y se van. 
-Vente con nosotros dentro y te firmamos.
Te vas dentro y Dani aprovecha para darte la mano. Tú te sorprendes, pero con la emoción no le echas mucho cuenta. Cuando menos te lo esperas sientes que alguien te da un beso en la mejilla, ha sido Dani. Te pone su gorra "que bien te queda, incluso mejor que a mí" te dice.
-A cualquiera le queda bien la gorra si lo comparamos contigo Dani, tu eres muy feo -le dice Carlos riendose.
-Por cierto, *tu nombre* espero que te haya gustado el concierto- te dice Dani.
-Pero.. ¿te acuerdas de mi nombre? -le preguntas muy extrañada.
-Por supuesto, que me acuerdo, eres mi Blue. -te contesta.
-¡¡Eres la Blue de Daniiiiii!!-grita Carlos.
-Que te calles pesado- dice Álvaro- deja de molestarlos.
Tu te ries, la verdad es que esas peleas te hacen mucha gracia. 
-Bueno, que lo que quería decirte es que.. como sabiamos que ibas a venir, lo hemos organizado todo y...¿te vienes con nosotros?-te dice Dani.
-¿Cómo? ¿Qué? ¿WHAAAAAAT?-dices.
-Que sí, que te vengas con nosotros de "gira". Cada vez que tengamos un concierto te avisamos y te vienes con nosotros... ¿te parece?-te contesta David.
-¡¡Ostias!! Lo decis en serio(?)
-Claro que si chiquilla, vente con nosotros venga -insiste Blas.-Además Dani esta deseando que te vengas.
Emocionada, alegre, con ganas de llorar e incluso algo mareada, aceptas.
Quien te iba a decir a tí que en este concierto iba a cambiar tanto tu vida.

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Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 

Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 

Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.

Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

Y por eso esta letra te canto...

"Hoy me la crucé, con su agobio y sus prisas, que ya de temprano esa es su premisa.
Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
Y aunque el mundo te pide que seas superwoman, a veces caes a la lona.
Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


Lo que Madrid me enseñó.

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Hoy, echo la vista atrás y solo me queda sonreír por todo lo que he vivido. 
¿Siendo sincera? Ha sido un año perrísimo. He tenido días en los que abandonar era mi primera y única opción. He tenido días en los que el miedo me dejaba paralizada entre las cuatro paredes que forman mi habitación. He tenido tanto días de lágrimas que ya he olvidado los motivos por los que lloraba. 
Me quedo con todo el sufrimiento, los días malos y las lágrimas. Me quedo con todos los días en los que he deseado estar en casa, con los míos, cerca y no tan lejos. Me quedo con los días en cama, con fiebre, jaqueca o dolor de ovarios, esos días en los que no había nadie cerca que viniese a darme una pastilla (o un abrazo). Me quedo con su inseguridad, sus tres intentos de robos y …