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Lo parece, pero no lo es.

Caía en la cama suavemente mientras él le quitaba sus medias negras. Si ese tipo de amor era pecado, ambos tenían su lugar reservado en el infierno. 

Sentía sus manos frías sobre su espalda, el cosquilleo de la barba sobre su cuello, mientras agarraba fuertemente la almohada. Se pudo recoger el pelo con agilidad, mientras se daba la vuelta para encontrarse con su cara a escasos centímetros.

Volvían los besos en el cuello mientras ella, mordiéndose el labio, sonreía a la luna. Le acariciaba el pelo, no había nada que le gustase más en el mundo que acariciarle el pelo mientras él le sonreía. Sentía escalofríos de placer, sonreía cerrando los ojos.
Trabajosamente ella pasaba sus manos por su espalda, era grande. La luna les sonreía. Sus manos comenzaban un recorrido sin fin que terminaban... abrazados. 

Se enredaban en besos infinitos, entrelazando sus almas, compartiendo el mismo sentimiento. La sonrisa en mitad del beso era algo obligatorio, para que todo fuera perfecto. Sabina como banda sonora a la noche de pasión que compartían cada día...

Y entonces... Lunática cerró su libro y respondió al teléfono.


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Y por eso esta letra te canto...

"Hoy me la crucé, con su agobio y sus prisas, que ya de temprano esa es su premisa.
Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
Y aunque el mundo te pide que seas superwoman, a veces caes a la lona.
Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 
Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 


Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.


Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

El amor como justificación.

Otro falso mérito es el del amor. Quien ama se siente a menudo eufórico y "mejor" por ello. Y también ve justificadas sus acciones.
Es verdad que hasta las leyes lo consideran como atenuante o eximente de muchos hechos punibles que hayan sido cometidos en un arrebato, llevando el sujeto por la inmensidad de su amor. Pero lo cierto es que el enamorado no depende de momentos ni acceso, sino que se halla instalado en un sentimiento que más bien se caracteriza por su persistencia y hasta obsesión. "Es que estaba enamorada" es otra de esas frases tan escuchadas que parece explicarlo todo, cualquier comportamiento. Conozco bastante a las mujeres que al cometer una infidelidad conyugal necesitan convencerse o creer de inmediato que se han enamorado del amante, como si eso la dignificara o la salvara.  Y así, se viene a ver el amor como una especie de catástrofe natural contra la que nada se puede, algo que "sobreviene" y ante lo que entregarnos y someternos a sus di…