lunes, 3 de febrero de 2014

Si todos los caminos llevan a Roma...

Si todos los caminos llevan a Roma, ¿cómo se sale de Roma?

A veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco. Mi abuelo siempre decía que si alguien quiere, seriamente, formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella; aunque en cierto modo perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos está regalando lo único que no recuperará jamás.

Y es que la vida son momentos ¿sabes? Que ahora estoy aquí y mañana... mañana no lo sé. Así que queria decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás. Mirando al miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma, sacando al niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella. 

Así que no sé que será de mí mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo, y los amigos son la familia que elegimos. 

Y es que en este tiempo me he dado cuenta de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas, que tu has hecho infinito mi límite. No sé donde estaremos dentro de diez años, ni sé como se sale de Roma. No te puedo asegurar nada, pero te prometo que pase lo que pase, estés donde estés voy a acordarme de ti toda la vida. 

Y por eso mi luna va a estar siempre contigo, porque tú me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida y eso... eso no lo voy a olvidar nunca.