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Doce consejos que detallan una vía para alcanzar la felicidad.


1. Vive el presente. Nunca espere, exija ni presuma. Simplemente haga lo que sabe hacer y entonces pasará lo que tenga que pasar. 
2. La vida puede ser más fácil. Respire y viva el presente. 
3. Los demás deben aceptarnos tal como somos. Hay que decir la verdad aunque nos tiemble la voz. Debemos seguir nuestro camino con seguridad y no esperar que los demás nos entiendan.

4. No somos siempre la misma persona, y no hay nada malo en ello. En nuestra vida hay triunfos y derrotas. Durante la vida nos pasan cosas que nos hacen cambiar de opinión y de ideales. La vida nos da lecciones que nos ayudan a seguir adelante. Todo cambia. Dígale a la gente: "Por supuesto que he cambiado, ahora soy más fuerte que antes".

5. Todo lo que nos pasa nos ayuda a mejorar, aunque a veces no nos demos cuenta. Las circunstancias siempre nos guían, nos cambian y nos hacen mejores, por eso jamás debemos perder la esperanza. Un hilo se acaba convirtiendo en una cuerda. La esperanza debe ser nuestro motor esencial.

6. No debemos desear la riqueza, sino la felicidad. Con los años entenderemos el valor de las cosas, no su precio. Tenemos que valorar los buenos momentos y estar agradecidos por ellos.  

7. Debemos estar animados y alegres. Debemos sonreír y disfrutar de cada momento.
8. Hay que prestar atención a los seres queridos. Cuando nuestra pareja dice "no me pasa nada" debemos mirarle a los ojos y abrazarla fuerte .
9. De vez en cuando hay que distanciarse de un amigo para que este pueda desarrollarse.
10. Mirando atrás, es mejor decir "no puedo creer que lo haya logrado" que "me arrepiento de haberlo hecho". La gente siempre nos juzga, por eso no debemos tratar de impresionar a los demás, sino vivir para impresionarnos a nosotros mismos. 

11. A veces para lograr un resultado hay que distanciarse de las personas que no tienen los mismos intereses que nosotros. Así podemos guardar buenos recuerdos de ellos y alcanzar nuestros objetivos. 

12. Cuando esperamos un final feliz durante mucho tiempo, tal vez lo que hay que buscar es un nuevo inicio. Todo el mundo se equivoca, todos aprendemos. Una persona fuerte es la que sabe reírse de sus errores. Si se ríen es porque nada les quita la paz ni la confianza.

Dijo una abuelita antes de morir...

... y hoy lo he querido compartir con vosotros.

Moony quiere que todos sean felices, 
como ella.

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Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 

Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 

Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.

Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

Y por eso esta letra te canto...

"Hoy me la crucé, con su agobio y sus prisas, que ya de temprano esa es su premisa.
Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
Y aunque el mundo te pide que seas superwoman, a veces caes a la lona.
Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


Lo que Madrid me enseñó.

Odié la ciudad y sus prisas. Odié la ciudad y su cerveza (¿cómo puedes beber eso?). Odié el frío y la ciudad. Odié la ciudad y sus robos. Odié la ciudad y lo grande que esta era. Odié la ciudad y ella me hizo crecer, sobreviviendo. 
Hoy, echo la vista atrás y solo me queda sonreír por todo lo que he vivido. 
¿Siendo sincera? Ha sido un año perrísimo. He tenido días en los que abandonar era mi primera y única opción. He tenido días en los que el miedo me dejaba paralizada entre las cuatro paredes que forman mi habitación. He tenido tanto días de lágrimas que ya he olvidado los motivos por los que lloraba. 
Me quedo con todo el sufrimiento, los días malos y las lágrimas. Me quedo con todos los días en los que he deseado estar en casa, con los míos, cerca y no tan lejos. Me quedo con los días en cama, con fiebre, jaqueca o dolor de ovarios, esos días en los que no había nadie cerca que viniese a darme una pastilla (o un abrazo). Me quedo con su inseguridad, sus tres intentos de robos y …