jueves, 5 de junio de 2014

Rewind.

AVISO: Exceso de pastelosidad. Riesgo de vomitar flores.

Me gusta hacer balance de las cosas, pararme a pensar y reflexionar. Quiero hacer balance sobre el año que he vivido y como es muy difícil hacer una memoria detallada de todo lo que he vivido, haré resumen.

“¿Os acordáis cuando Fran le caía mal a todo el mundo? Cuando pensábamos que tenía 34 años, estaba casado y tenía hijos”
“Pues yo no me acuerdo como te conocí…”
“Eso me lo perdí, porque estuve malita…”
“¡Ah! Pero tu estuviste en la cena de navidad…”
“¿Te acuerdas el primer día?”
“Pues tú al principio me caías muy mal”
“Es que no me podía imaginar que íbamos a congeniar todos tan bien”

Creo que son algunas de las frases que más hemos repetido (algunas solo son mías) entre cervezas, cigarros y risas. Siempre terminamos hablando de lo mismo, hablamos como si nos conociéramos de toda nuestra vida y tuviésemos miles de anécdotas que contar.

Y es que es verdad, yo jamás me habría imaginado que al entrar en la universidad me encontraría con esto. Con este grupo de personas que cambian mi vida poco a poco, con esta ‘chupipandi’.  Ellos que están ahí para lo bueno y para lo malo, esto último lo he podido comprobar en mis propias carnes y sí, también están para lo malo. Ellos que lo mismo salen de fiesta contigo, que pasan noches enteras en el bunker. Este grupo de personas que tiene sobrevalorado el hecho de dormir y descansar en época de exámenes, cosa que me revienta y nadie me hace caso porque estoy loca...

La Secta Comunicadora es una esencia. Es una historia de amistad, unos valores; soy de las que piensan que si vamos documentándolo todo cuando terminemos la carrera podemos hacer LA PELÍCULA, porque material hay… La secta es un grupo conocido más allá de la Cartuja (hasta llegar a Alemania), una pequeña familia en la cual unos cuidan de otros, se preocupan y se enfadan si hace falta.

Por mi parte puedo recordar todos esos ataques de risa que me han dado durante el curso, que no son pocos, esos momentos en los que he tenido que recurrir a posturas de ‘focas retrasadas’ para poder reírme sin morir ahogada. También he llorado, os he visto llorar (“No llores, si es bueno”) y hemos hecho llorar a profesores con esos pequeños gestos. Hemos salido de fiesta, hemos tenido que cuidarnos unos a otros de las borracheras –EJEM- y nos hemos mostrado con verdaderamente somos. Recuerdo esas clases órficas e infumables de Tendencias, esas clases de Historia en las que descubríamos que estábamos siendo vigilados por internet o en las que las explicaciones eran tan detalladas que llegaba a sentirme la cucaracha subiendo por mi brazo. Esas horas y horas grabando y editando, esos sustos cuando Final Cut se te queda pillado o al exportar el video no se escucha bien. Esas tardes de colegueo a principio de curso en el anfi y esas clases en las que no entramos por pereza. Esas tensiones que han surgido entre nosotros a la hora de hacer trabajos en grupo pero después han quedado en eso, simples anécdotas. ¿Os acordáis de esas noches estudiando a Daalí? De esas conversaciones de whatsapp en las que el sentido común estaba ausente o en las que terminábamos hablando de sexo (siempre). Tranquilos, que no olvido esa exposición de Fran y sus caramelos…

Por no hablar de la primera barbacoa, como terminamos jugando al Twister EN LAS PIEDRAS. Ese día conseguimos encender la putabarbacoa pero a las cuatro de la tarde -no estábamos preparados para hacer una barbacoa.- También hago mención a la celebración del cumple Nemo-Cordero, a esa boda fallida, a esos niños globos que murieron en el instante quemados por cigarros, a ese juego de pelota en el que pude comprobar como algunos teneis un lado violento y demasiado competitivo, a mí me dolían los balonazos y solo estaba mirando. Bueno, de ese día hay otros detalles que quizás recordéis pero evitaré mencionarlos (para que no lo lea cualquiera) y sí, la anécdota está protagonizada por Nie y sus ideas de medir cosas.
También esta la cena de navidad, ese día que llegué con la rodilla sangrando al Foster, ese día que acabamos volviendo a casa dormidas en el autobús ¿verdad, Zuri? Bailes hasta el amanecer y preocupaciones cero. Ese día en el que decidimos no volver a cenar en el Foster y buscarnos opciones más baratas para alimentarnos…

Lo que yo decía, que como empiece a detallar cada cosa que nos ha pasado, puedo estar aquí hasta el año que viene y no me apetece, sinceramente. Yo, me quedo con lo bueno y con todo lo que me habéis enseñado.

Gracias por cada abrazo, por cada sonrisa, por cada momento en el que os habéis preocupado por mí, por cada palabra de ánimo. Gracias por cada recuerdo que tengo de este año, en la mayoría aparecéis vosotros… pesaos. Gracias por enseñarme a madurar y por poner orden en mi caótica vida de pez, me ayudáis a ordenador el desastre que soy. Gracias por enseñarme que podemos marcar la diferencia y enseñar valores a todos con pequeños gestos que unidos son grandes.
Gracias a tí, por tu telepatía.
Gracias a ti por los consejos y por ser tan divo-mistico aunque seas un dramas se te quiere.
Gracias a ti por creer en mi y por estar seguro de que confiar en mi es buena idea, eres un gran amigo.
Gracias a ti porque a pesar de llamarme mala madre, has confiado en mi.
Gracias a ti por ser tan dulce, además de una buena confidente en momentos de fiesta.
Gracias a ti porque la has liao pollito... sé que nuestra amistad solo acaba de empezar.
Gracias a ti por escucharme y darme abrazo-pechos, aunque no seamos amigas (solo compañeras).
Gracias a ti porque Frozen me recueda a ti, además intentas que confíe en mi misma.
Gracias a ti por ser como eres, aunque me llames cabeza de melón, hacen falta más personas como tu jefesito de la Secta.
Gracias, abuela porque eres única... sabes que me das la vida.
Gracias, padre porque todo lo que tienes de alto lo tienes de buena persona.
Gracias a ti por imitarme cuando me dan ataques de risa y provocarme más risa todavía, tu risa comienza a ser una melodía característica en la secta.
Gracias a ti por demostrarme que solo necesitamos pizza para ser felices.
Gracias Madonna, las palabras de ayer me llegaron directas al corazón, te daré más amor, lo prometo.
Gracias a ti por demostrarme que no soy la única que adora eternamente a Sabina, eres mi nueva marida.
Gracias a ti Madriles, porque además de ser el mejor de los fiesteros de clase, eres una GRAN PERSONA.
Gracias a ti por desarrollar mi paciencia, que por mucho que te haya dicho que no te aguanto, sabes que te quiero mucho.
(Que cada uno se de por aludido donde corresponda) Aunque un GRACIAS  así no es suficient...

Unos más y otros menos pero a todos he cogido muchísimo cariño, y yo que soy muy drama pues no me quiero despedir de nadie… Que sí, que en Septiembre nos vemos pero el verano es mu joputa y quien sabe que será de nosotros en septiembre y de esas personas que tienen pensado cambiarse de turno o irse a otro sitio a vivir EJEM EJEM EJEM EJEM (lo dejo caer como si de una roca de toneladas incalculables se tratase, estúpidos).

¡Gracias por hacerme superar mis límites de risa!


https://www.youtube.com/watch?v=AlrWvW7Y37A

Fdo. Un pez con los pechis bien puestos, os quiere Nemo.
'Hay personas que no se olvidan porque el corazón no quiere'