martes, 4 de noviembre de 2014

A mi yo de ayer.-

Querida sobre la vida...

Hay respuestas que no serán respondidas. Te podrás llevar el palo de tu vida o llegar donde nadie llegó ni en sus sueños. Porque los imposibles no existen, solo son improbables.
La gente busca malos ejemplos que lo justifiquen.
La vida se mide en los momentos en los que te sientes vivo, así que vive.
Trata de decir siempre lo que sientes y siempre lo que piensas, no digas todo lo que piensas pero sí piensa en todo lo que dices. Diferencia entre gente normal y la corriente.
Que los amigos y amores vienen y van, pero solo los verdaderos se quedan hasta el final.
No prometas feliz, no respondas enfadado, no decidas con el día gris, perdona rápido, agradece lento, quiere de verdad y contento, nunca dejes que no te vean reír. Duerme menos y sueña más.

Pide que te quieran cuando menos lo merezcas, posiblemente sea cuando más lo necesites. 
Porque quien te quiere también daña, porque hay miradas que lo dicen todo y ojos que no dicen nada. Que se coge antes al cojo, ya que un mentiroso también es un hombre de palabra. Que la apariencia engaña y a veces la mejor sonrisa esconde tras de sí una doble cara. Que todo lo bueno y lo malo se acaba por eso disfruta como si no hubiera mañana.

Quiere, déjate querer
Supera, disfruta, aprende que todo llega.


Porque los sauces también ríen, las hienas también lloran, Porque el mejor flechazo es a primera risa.
He vivido de la poesía y cuando muera seré suicida, un muerto que saltó al vacío para poder volver a la vida.
La verdad murió tantas veces que da miedo vivir en la mentira, porque mentimos al conocernos, mentimos en la despedida. Aunque la peor falta de ortografía es el te quiero que no se siente.
Nos evitamos evitar por principios, evitamos volver a empezar, ahogué las penas que fueron a morir al mar.