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Querida.

"Cuando desaprovechas las oportunidades que la vida te ofrece, cuando dejas pasar el mismo tren que perdiste una vez... ahí es cuando la vida deja de estar de tu parte.

Las cartas se vuelven del revés y ya nadie te sonríe como antes. Porque parece que es más fácil rendirse, tirarlo todo por la borda. huir sin volver la vista atrás, en lugar de hacerle frente al problema. Y así lo has hecho tu siempre, has dado de lado a las injusticias y has huido antes de que la mierda llegase a las rodillas.Sin remordimientos.

Has sido como es amor pasajero que se va sin decir adiós. Como esa herida que parece que no es nada pero después duele con todas sus ganas.

No has luchado ni lo más mínimo por nada. Nada. Aunque digas lo contrario. Sin decir adiós, como dos desconocidas que una vez se conocieron. Como amigas.

Pero tranquila, aún quedan recuerdos. Risas en el corazón y lágrimas compartidas en lugares que nadie conoce. Poco tiempo, muy poco... pero el suficiente. Gracias por haber sido el apoyo necesario durante crisis existenciales y dramas con justificación propia.

Yo siempre seré esa estrella que lucha por brillar en la oscuridad y, a veces lo consigue. Tu, ni siquiera luchas, has dejado de ser estrella... te vas a convertir en un simple recuerdo difuso. De esos que se olvidan.

Por mucho que huyas, borres y quemes... a mí siempre me quedaran los paseos y confesiones compartidas. Porque tu y yo sabemos que hay que hablar más y evitar menos. Mirar más a la cara, decirnos la verdad, dejar las excusas para otro día, sin ahogarnos en un vaso de agua.

Que la vida te trate como te mereces (ya no sé si bien o mal) porque quizás algún día nos crucemos y tengamos la suficiente valentía como para decirnos todas esas cosas que dejamos en el cajón de los secretos. Porque no todos los días te ves obligada a decir adiós a alguien. Una despedida sin promesas de reencuentros... sin intenciones de volver.

"Fue un placer haberte conocido... adiós."


Atte. Tu amiga... bueno...

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Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 

Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 

Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.

Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

Y por eso esta letra te canto...

"Hoy me la crucé, con su agobio y sus prisas, que ya de temprano esa es su premisa.
Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
Y aunque el mundo te pide que seas superwoman, a veces caes a la lona.
Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


Lo que Madrid me enseñó.

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Hoy, echo la vista atrás y solo me queda sonreír por todo lo que he vivido. 
¿Siendo sincera? Ha sido un año perrísimo. He tenido días en los que abandonar era mi primera y única opción. He tenido días en los que el miedo me dejaba paralizada entre las cuatro paredes que forman mi habitación. He tenido tanto días de lágrimas que ya he olvidado los motivos por los que lloraba. 
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