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pánico


"El cielo me intimidaba y advertía la tormenta próxima. El corazón me latía muy deprisa y amenaza con salirse por mi boca para montar su propia revolución..."

"Tengo miedo. Intento no establecer contacto visual con nadie porque me siento insegura, pero de reojo observo todo lo que me rodea porque tengo miedo. Intento tener controlado todo mi alrededor, no me siento segura.

Yo no me he vestido para provocar a nadie. Llevo puesto un vestido granate por encima de las rodillas, unos calcetines que suben hasta las mismas rodillas y unas botas negras con la intención de proteger mis pies del agua que forman los charcos de la lluvia; además, voy muy bien abrigada con un chaquetón que me llega más abajo de la cintura, no quiero provocar a nadie. Pero ellos se han provocado solos, nadie los ha tenido que ayudar. Ellos pitan con sus coches cuando pasan por mi lado o aminoran la velocidad, supongo que con la que intención de poder observarme mejor, yo voy sola y tengo miedo. 

Me siento insegura. No me gusta que me mires cuando camino sola por la calle porque no sé si en tu mente hay buenos o malos pensamientos sobre mí. Me cuesta trabajo respirar, estoy muy nerviosa. 

Yo no he elegido que el camino que tengo que seguir para llegar a la parada de autobús sea el arcén de la vía de servicio de una autovía, porque si dependiera de mí, caminaría por otros lugares más seguros. Y tengo miedo, no me gusta tener que caminar por aquí sola, por eso siempre llevo el móvil en la mano. 

Escucho canciones de Ed Sheeran y me evado de la situación porque mi mente es muy traicionera, le gusta ponerse en la peor de las situaciones posibles... al menos con música tengo un poco menos de miedo. Aunque todavía tengo que esperar 20 minutos y llevo aquí sentada 15. 



Señor, seguramente no pretendas violarme, secuestrarme o hacerme nada pero estamos en mitad de la nada, en caso de que me ocurriese algo, por más mínimo que fuese, nadie -excepto usted- se enteraría. Yo sigo teniendo miedo, el tiempo parece que no avanza y por más que mire hacia el horizonte de coches que recorren la autovía, mi autobús no llega. 

Quizás mi desesperación esté injustificada, quizás no tenga motivos para estar nerviosa, intranquila y tener miedo, pero lo tengo. Los telediarios nos bombardean con desapariciones y asesinatos sin resolver, violencia callejera y violaciones a chicas que caminaban solas por la calle. Mi miedo queda justificado. Y por eso he decidido escribir, para que el monstruo de la ansiedad de vaya por mi puño hasta quedar atrapado en el papel..."


Anónimo.

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Sé feliz.

No te fíes de todos aquellos visionarios que hablen de la vida sin caballos galopando en su mirada. 

Ni escuches a quien no alce la vista de vez en cuando para mirarle las bragas a una estrella. No verás a ninguno de ellos llorando de emoción tras un orgasmo por una canasta sobre la bocina del eterno segundón. Sigue el ejemplo de los locos necesarios que se abrochan a la vida cuando quitan un botón, de los que encuentran a Dios al abrir tu cremallera. 

Síguelos a ellos. A los que piensan que solo el amor puede hacer que lo imposible se vuelva a repetir. A los poetas que saben que quien tiene un lápiz tiene un paraíso en el bolsillo. Sigue solo a esos. A los que buscan la hermosura en la niebla de un poema. A aquellos que cuando tocan una piel comprenden todo.

Y huye. Huye de quien tenga tanta razón que nunca tenga nada. De aquellos que jamás dudan, porque estarán mintiendo. Huye de quien no crea que un Lunes tiene un callejón hacia el Nirvana. De todo aquel que no considere que hay niños…

Y por eso esta letra te canto...

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Tobogán de emociones. Ahora sol, ahora sombra.
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Mujeres rotas, sin desconsuelo, siempre a merced del aguacero. Coraza en pecho y alma de mártir. Por fuera fuerte, por dentro frágil.
Y ten estudios. Cuida esos kilos de más. Y ten trabajo y no seas mala madre, que para ti esta despiadada sociedad pide el doble que otros hacen...
Son mujeres que caminan sin saber a donde caminar. Un refugio van buscando en la forma de un abrazo cuando ya no pueden más. Olvidaron de quererse que no hay tiempo para ti. Son tus sueños la utopía en un tren de cercanías que no va a parar aquí. Aun recuerdo cuando eramos chiquillos, esas tardes que hablabas del destino, donde no había ni planchas ni niños ni caminos malditos.
Y aunque sé que me quieres y te quiero, que culpable amor mío me siento."
Tino Tovar - Comparsa El Creador


Lo que Madrid me enseñó.

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Me quedo con todo el sufrimiento, los días malos y las lágrimas. Me quedo con todos los días en los que he deseado estar en casa, con los míos, cerca y no tan lejos. Me quedo con los días en cama, con fiebre, jaqueca o dolor de ovarios, esos días en los que no había nadie cerca que viniese a darme una pastilla (o un abrazo). Me quedo con su inseguridad, sus tres intentos de robos y …