sábado, 4 de marzo de 2017

pánico


"El cielo me intimidaba y advertía la tormenta próxima. El corazón me latía muy deprisa y amenaza con salirse por mi boca para montar su propia revolución..."

"Tengo miedo. Intento no establecer contacto visual con nadie porque me siento insegura, pero de reojo observo todo lo que me rodea porque tengo miedo. Intento tener controlado todo mi alrededor, no me siento segura.

Yo no me he vestido para provocar a nadie. Llevo puesto un vestido granate por encima de las rodillas, unos calcetines que suben hasta las mismas rodillas y unas botas negras con la intención de proteger mis pies del agua que forman los charcos de la lluvia; además, voy muy bien abrigada con un chaquetón que me llega más abajo de la cintura, no quiero provocar a nadie. Pero ellos se han provocado solos, nadie los ha tenido que ayudar. Ellos pitan con sus coches cuando pasan por mi lado o aminoran la velocidad, supongo que con la que intención de poder observarme mejor, yo voy sola y tengo miedo. 

Me siento insegura. No me gusta que me mires cuando camino sola por la calle porque no sé si en tu mente hay buenos o malos pensamientos sobre mí. Me cuesta trabajo respirar, estoy muy nerviosa. 

Yo no he elegido que el camino que tengo que seguir para llegar a la parada de autobús sea el arcén de la vía de servicio de una autovía, porque si dependiera de mí, caminaría por otros lugares más seguros. Y tengo miedo, no me gusta tener que caminar por aquí sola, por eso siempre llevo el móvil en la mano. 

Escucho canciones de Ed Sheeran y me evado de la situación porque mi mente es muy traicionera, le gusta ponerse en la peor de las situaciones posibles... al menos con música tengo un poco menos de miedo. Aunque todavía tengo que esperar 20 minutos y llevo aquí sentada 15. 



Señor, seguramente no pretendas violarme, secuestrarme o hacerme nada pero estamos en mitad de la nada, en caso de que me ocurriese algo, por más mínimo que fuese, nadie -excepto usted- se enteraría. Yo sigo teniendo miedo, el tiempo parece que no avanza y por más que mire hacia el horizonte de coches que recorren la autovía, mi autobús no llega. 

Quizás mi desesperación esté injustificada, quizás no tenga motivos para estar nerviosa, intranquila y tener miedo, pero lo tengo. Los telediarios nos bombardean con desapariciones y asesinatos sin resolver, violencia callejera y violaciones a chicas que caminaban solas por la calle. Mi miedo queda justificado. Y por eso he decidido escribir, para que el monstruo de la ansiedad de vaya por mi puño hasta quedar atrapado en el papel..."


Anónimo.